¿Cómo aliviar los achaques?
¿Quién no ha escuchado hablar sobre los achaques? Ese conjunto de síntomas que afectan a muchas mujeres embarazadas: náuseas, vómitos, mareos, acidez estomacal, agrura, llenura...
Aunque no todas los sufren, las estadísticas demuestran que son muy comunes en los primeros tres meses de gestación y, a veces, durante más tiempo.
De acuerdo con la página MedlinePlus, de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, los achaques o mareos matutinos son normales y no afectan el desarrollo del bebé. Aún se desconocen sus causas, sin embargo, se sabe que pueden ser ocasionados por cambios hormonales o por niveles bajos de azúcar en la sangre a comienzos del embarazo. El estrés o algunos alimentos también pueden empeorar el problema.
Para evitarlos, los ginecólogos recomiendan comer algunas galletas de soda o tostadas secas antes de levantarse, evitar comidas abundantes y tomar un refrigerio cada hora o cada dos horas durante el día.
¿Qué otros consejos podrían resultarle efectivos a las mujeres gestantes que sufren de este problema? Participe con su experiencia en este blog o escriba a ivarela@nacion.com
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3 comentarios

"Me daban horribles los achaques cada vez que quedaba embarazada. Vomitaba todo el día, no solo en la mañana. A los tres meses me sentí un poco mejor. Para sentirme bien el doctor me mandó unas pastillas porque no paraba de vomitar, solo que me daban mucho sueño. Luego, me di cuenta que lo mejor era comer a poquitos, pero varias veces al día. No podía estar con el estómago vacío. Las bebidas frías me resultaban deliciosas".
"He estado pensando en lo diferentes que son las cosas ahora.
Por ejemplo, cuando iba a la escuela, la persona que me enseñaba era una
maestra, ahora mis hijos tienen "tichers" o en algunos casos "ti", nosotros
pegábamos calcomanías en los cuadernos, ahora se pegan "estiquers". Y te
cuento esto, pues además de estos cambios en nuestra forma de pensar,
también se notan muchos otros cambios en nuestros hábitos de consumo.
Los libros que usábamos antes podían ser heredados por varias generaciones,
yo llegue a usar algunos libros que mi hermana estrenó. Ahora y en un
movimiento hábil de casi todas las editoriales que se encargan de producir
los libros de texto para nuestros hijos, tenemos que comprarles año a año
libros nuevos pues los anteriores ya están rayados o las calcomanías o
"estiquers" ya están pegadas en sus respectivas hojas dentro del mismo
libro. Definitivamente la idea es que nuestros hijos avancen al siguiente
nivel año tras año, con lo cual evidentemente tenemos que comprar los libros
correspondientes a su nuevo nivel, pero los libros del año que acaban de
pasar ya no pueden ser reutilizados por ningún otro niño. No es que los
contenidos varíen sustancialmente de una año al siguiente, ni que se hayan
descubierto nuevas estrategias de enseñanza, ni tampoco se han descubierto
nuevos sistemas pedagógicos, es simplemente que las hojas del libro de texto
se cortan, pintan o pegan.
Esto implica que año con año, tenemos que invertir nuevamente en libros
nuevos, dependiendo del plan de estudios de la escuela de nuestros hijos,
estamos hablando de entre 10 y 12 libros nuevos al año por hijo. En mi caso,
como son dos hijos, estamos hablando de alrededor de 24 libros nuevos por
año y aquí es donde viene mi preocupación, pues los libros del hermano mayor
no pueden ser usados por el hermano menor, lo que implica que a punta de
libros y cuadernos, tengo un árbol en pedacitos guardado en la biblioteca de
mis hijos. El gasto no solo económico que implica la adquisición de los
libros, sino que también el costo ambiental que esto produce, debería ser
reconsiderado por las editoriales y las personas encargadas de decidir con
cual editorial trabajar durante el curso lectivo".

19/01/2010 03:23:06 pm, 