Costa Rica

/blogs

Don Rodrigo Carazo en la balanza

por Jorge Guardia Correo electrónico

Quiero aportar una pequeña reflexión sobre la gestión presidencial del Lic. Rodrigo Carazo Odio, con el objeto de que la historia la refleje de la manera más objetiva posible. Pero, primero, deseo expresar a doña Estrella, a sus hijos y parientes, mi más sentida expresión de solidaridad en este momento doloroso.

En don Rodrigo convergen dos aspectos sobresalientes y, quizás, contradictorios: una fulgurante personalidad acompañada de sobresalientes cualidades personales, y un conjunto de políticas económicas encontradas, unas buenas y otras más discutibles, que marcaron definitivamente su paso por la administración pública.Sobre lo primero, he de decir que don Rodrigo era uno de los hombres más carismáticos que he conocido. También, valeroso, honesto y sincero. Nunca habló con doblez –al pan, pan y al vino, vino- y siempre quiso lo mejor para Costa Rica. Frente a él, uno siempre sabía dónde estaba parado. Eso siempre se lo agradecí, aún en las discrepancias ideológicas que alguna vez tuvimos. Mi balance de su persona es de lo más positivo.

Como político, fue muy inspirador. Yo voté por él, atraído por su verbo fuerte y su enérgica personalidad. Recuerdo aquella frase memorable: Yo doy el cuerpo, yo doy la cara, porque Uds. vienen detrás…

Donde la historia encontrará campo fértil para la discusión y evaluación de su legado es en el campo económico. Rodolfo Cerdas esta mañana lo describió con propiedad en una larga entrevista con doña Amelia Rueda. Dijo que heredó una crisis del exterior y también de su predecesor, don Daniel Oduber Quirós. Yo concuerdo con esa apreciación. A don Daniel le tocó vivir en la fase expansiva del ciclo económico internacional, con fuerte crecimiento del PIB,  bajos precios del petróleo y unos precios del café muy favorables para el país, de $350 por quintal. Don Daniel no hizo ningún esfuerzo (ni política anticíclica keynesiana) por contrarrestar el efecto expansivo en el gasto interno y la balanza de pagos de aquella bonanza cafetalera. Más bien, aumentó el gasto público a niveles preocupantes e incrementó el endeudamiento de manera concomitante. Pero al final de su gestión, cuando se iniciaba la fase recesiva del ciclo, el Fondo Monetario Internacional, que preveía la crisis y el empobrecimiento sobreviniente, le recomendó devaluar para evitar, al menos en parte, lo que sobrevendría después. Y ese fue un error macroeconómico que marcaría los resultados posteriores.

Don Rodrigo entró al gobierno ilusionado con sus programas sociales (que demandaban amplios recursos del Estado) en la esperanza de que la crisis externa no golpeara mucho a Costa Rica. Por eso, no quiso devaluar, a pesar de que muchos se lo dijimos, incluyendo el FMI. Recuerdo sus palabras: en mi gobierno, no habrá devaluación…Lástima. Si él hubiera devaluado a tiempo, no habría tenido que consentir ajustes tan altos, una vez que los déficit fiscal y comercial mostraron su horrible rostro.

La estrategia macroeconómica de don Rodrigo no era tan equivocada como muchos aducen. Planteo dentro de su propio partido, que tenía mayoría en la Asamblea, un proyecto de reforma tributaria ambicioso. Eso habría tenido como consecuencia disminuir el nivel de gasto total, mediante una traslación de recursos privados al sector público. Pero su propio partido lo defraudó. No lo aprobó. Entonces, recurrió al financiamiento del déficit fiscal con recursos del Banco Central mediante un mecanismo indirecto que resultó en una gran expansión monetaria. Claro, el tipo de cambio no aguantó. Lo demás, es harto conocido.

La defensa de don Rodrigo es que no quiso, en medio de la crisis, afectar el gasto público por el efecto social que tenía. ¿Tenía razón? ¿No hubiera sido mejor aprobar la reforma tributaria? Esos son temas para la historia. Pero, sin embargo, le hizo un gran favor a quien lo sustituyó, don Luis Alberto Monge, pues implementó de hecho un ajuste importante en el tipo de cambio, único medio de solucionar el tremendo faltante de la cuenta corriente de la balanza de pagos, y el mejor medio de estimular la producción interna, sobre todo las exportaciones. A don Luis Alberto, por así decir, le sirvió la mesa. Ojalá que la historia así lo registre.   


Add to Google Add to Onlywire

Dirección para referencias de este mensaje

URL para Referencias (pinche con el botón derecho y copie la dirección del enlace)

10 comentarios

   
Comentario De: Kay Guillén [Miembro] Correo electrónico
****-
Un gran presidente
En 1977 yo aún estaba muy lejos de votar, y recuerado que motivè a mi mamá a votar por Carazo, porque el papá de mi mejor amiga iba a votar por él.mAños depués, y luego de ver ya varios presidentes por Zapote, y con el recuerdo de las largas filas en el estanco, y los días de razonamiento de luz, he llegado a la conclusión de que ha sido de los mejores presidentes que esta bendita tierra ha tenido. No sé nada de economía, y de política, sólo que cada cuatro años algunos se empiezan a acusar de lo que nadie a querido, realmente, solucionar. Lo que sì sé es que este gran señor fue valiente, y nunca se dejo llevar por las amenazas, ni de Somoza, ni del FMI, y que realmente supo dar la cara cuando tuvo que hacerlo. Hace algunos años recuerdo una discusión con algunos compañeros de la U sobre el tema, y les decía esto, y les agregaba que la historia terminaría hablando y dándole su lugar a este caballero. Ya lo estoy viviendo.Don Rodrigo, los que hemos creído en usted, esperamos poder ir detrás suyo, cuando llegue el momento, a la presencia del Señor.
10/12/2009 @ 15:26
Comentario De: alberto bremner [Miembro] Correo electrónico
*****
El maestro que despertó inquietudes en materia económica.
Durante muchos años, no entendí por qué criticaban tan duramente los políticos de turno (después de su gobierno), la gestión de don Rodrigo Carazo. Por esa razón me dediqué a buscar literatura relacionada con temas económicos para dar respuesta a esos cambios tan abruptos en la economía Tica y, sobre todo, a las repercusiones de las decisiones tomadas en esa época en mi propia vida como ciudadano. Para mí, todo era un caos: se disparó el dólar, me costaba llegar a fin de mes, los combustibles se disparaban; en fin, como ciudadano de escasos conocimientos en economía, me resultaba incomprensible lo que estaba sucediendo en el país. Sin embargo, nunca dudé de su honorabilidad de presidente. Después de leer alguna literatura accesible, logré entender las posiciones de don Rodrigo y se ganó para siempre mi respeto y cariño. Este ciudadano que ahora canaliza sus inquietudes en este blog, gracias a don Jorge; le rinde homenaje…gracias don Rodrigo, usted sin saberlo, fue mi maestro a la distancia!!…me inclinó al estudio de la realidad nacional.
10/12/2009 @ 16:07
Comentario De: Luis Carlos [Miembro] Correo electrónico
*****
interesante
Què buen post! Había estado oyendo mucho en la tele y quería saber alguna opinión un poco más fundamentada.
10/12/2009 @ 22:46
Comentario De: Jorge Fallas [Miembro] Correo electrónico
***--
Manejo del Boom del Cafe
Recuerdo haber leído un estudio acerca de esos años en la segunda mitad de la década de los setenta. Fue muy particular en que Costa Rica debió enfrentar un shock positivo (alto precio de café) y luego uno negativo (precio del petróleo en altos históricos). La conclusión fue que las familias siempre vieron el boom como un efecto pasajero, ahorrando más, mientras que el gobierno lo vio como algo permanente. Cuando las condiciones revertieron, el gobierno trató de mantener el gasto, endeudándose. Por eso no entiendo el razonamiento de don Jorge Guardia, en el sentido de que el paquete tributario de Carazo iba a reducir el gasto, por supuestamente frenar el consumismo de los privados. Ahí el verdadero gastón era el gobierno, y darle más dinero para que lo desperdiciara lo encuentro absurdo. El gobierno debió ajustar el gasto público, devaluar y tratar de amortiguar el efecto de la crisis. No recargarla en los ya cansados hombros de las familias y las empresas. El embajador de Costa rica en la OEA en ese momento, don Julio Suñol, mencionó que en círculos financieros había una percepción que faltaba realismo económico en el país. Y la apreciación de otros ecnomistas también lo avalan. Por supuesto, también es muy fácil ver todo desde la perspectiva del presente, y decir qué hubiera sido mejor tomar tal o cual camino.
11/12/2009 @ 01:36
Comentario De: Jorge Guardia [Miembro] Correo electrónico
Comentario de Lisbeth Quesada
A Don Rodrigo Carazo lo conocí en mi juventud. Mi primer contacto con él fue la lucha contra ALCOA. No me perdía los foros, y las mesas redondas sobre este tema en la Universidad de Costa Rica. Posteriormente fue mi profesor de “Historia de las Instituciones de Costa Rica” en la UCR, excelente profesor, disfrute todas y cada una de sus clases. Recuerdo muy bien que cuando inicio su primera campaña, ya ido de Liberación Nacional, le ofrecí mi trabajo voluntario los sábados por la mañana como secretaria. Me aceptó, y así fui varios sábados a su oficina. Se sabía los nombres de “todo el mundo” de memoria, toda gente de muy largo, muy sencilla, de la mayoría se sabía los dos apellidos. Me dictaba las cartas, yo se las pasaba a máquina, él las revisaba, yo corregía y él firmaba. Siempre un caballero, siempre un señor.
La vida me llevó por otros lares, sin embargo, siempre el saludo con mucho cariño. Cuando se hizo una reunión política, durante su campaña, en Guadalupe, la reunión fue a cuatro puertas de mi casa, desde luego que allí estaba yo. Mientras él hablaba en el local donde no cabía un alma más; afuera sentadas en el borde del caño, con tremendo dolor en los pies por estar de pie, su madre y yo. Recuerdo que conversamos de todo. Una señora muy amena, divertida, accesible,- como siempre lo fue él- de voz ronqueta.
Años más tarde, ya siendo presidente, en una guardia mía, tarde en la noche, en el Hospital San Juan de Dios, venía yo por uno de los pasillos que conducen hacia las pensiones que tenía antes el hospital, cuando: sorpresa, apareció por allí. ¿Señor Presidente, que hace usted por aquí? Después de un abrazo y beso en la mejilla, me dijo: “es mi mamá, está aquí”. Le ofrecí mis humildes servicios de estudiante de medicina, qué más podía hacer. Poquito tiempo después me enteré que la señora que había fallecido.
Con que placer me llené la boca una y mil veces en el exterior cuando hablaba de Costa Rica diciendo que en mi país, un ex presidente de la República llamado Rodrigo Carazo Odio, contestaba personalmente el teléfono, abría él la puerta de su casa, que cualquiera la podía tocar, que me encontraba a su esposa, Doña Estrella, con mucha frecuencia en el supermercado, y nos deteníamos a conversar y que siempre que le pedí ayuda, me la daba.
Cuando decidí hacer cuidados paliativos, al primero que le solicite ayuda fue a él. Estaba por entonces en la Universidad de la Paz, sabía que viajaba mucho, le conté lo que me había pasado, y porque quería estudiar medicina paliativa. Le dije que tal vez él conocía a alguien en Nueva York que me pudiera ayudar. Me prometió abrir los ojos y ver que aparecía. Un tiempo después, me buscaba para invitarme a cenar a su casa pues una señora de Nueva York donaría el busto de Ben Gurión en la Universidad para la Paz y estaba vinculada a algo parecido a lo que yo quería estudiar en su país. Resulto ser la señora Kaplan, quien luego se convertiría en una de mis mejores amigas en USA. Fui a su casa esa noche, comida muy sencilla, me metí a la cocina con Doña Estrella a ayudarle a servir pues la señora que le ayudaba en la casa, no estaba esa noche. Hablamos y la señora Kaplan prometió ponerme en contacto con otra señora que sí estaba vinculada mucho más que ella con la medicina paliativa. Así fue. Hoy esa otra señora es mi segunda mamá. La quiero entrañablemente. Tenemos más de 20 años de amistad, y la visito todos los años. Con ella celebro la fiesta de Hannuka, el año nuevo judío, y la Pascua judía.
Ese era don Rodrigo. ¿Cuántas veces le pedí ayuda? Bastantes. “Don Rodrigo, hay un proyecto en la Asamblea Legislativa…. Figúrese que…., no cree usted que podría ayudarme haciendo que…… Siempre con su hermosa y franca sonrisa. Siempre frontal, siempre diciendo lo que sentía y pensaba.
Hace muy poco mi hija se fue a la India, entre otras cosas a conocer al Dalai Lama. “Mamá no crees vos que don Rodrigo Carazo me recibiría para…. Porque…..” “Idiay mi hijita, llámelo, dígale que es mi hija, y lo que necesita” luego “Mamá que señor más pura vida. Me habló del Dalai Lama y me dijo que procurara estar lo más cerca de él que pudiera. Que podría sentir la paz que trasmitía.” Así fue. Y quedó encantada mi hija con Don Rodrigo, como yo muchos años antes.
Ese era don Rodrigo. Cuando fui electa como Defensora, al inicio, conformé un grupo selecto de personas, a las que nombré como amigos de la Defensoría. Quería, necesitaba escuchar muchas opiniones, de todos los sectores e ideologías. Allí estuvo, listo para darme su opinión y su ayuda si se la pedía.

Ese era don Rodrigo. Fue bastión de la lucha por Costa Rica. Fue valiente, dijo lo que pensaba, pero sobre todo, era consecuente. Lo que pensaba siempre estaba en relación a lo que actuaba. Se sabía dónde estaba parado. No doble discurso, no doble moral. Consecuente, congruente siempre en su amor por Costa Rica, por los derechos humanos, por la paz, siempre en defensa de esta tierra y de los derechos de las futuras generaciones. Ese era don Rodrigo y se nos fue. No comprendo a veces los designios del SEÑOR. Se nos van los buenos, los queridos, los valientes, los de una sola pieza, los de luz propia. Pobrecita Costa Rica, ha perdido a uno de sus más grandes defensores. A un pre claro patriota. ¡Cómo nos hará falta! ¿A dónde volver la vista, cuando se necesite dirección para los asuntos de la Patria?
No quiero escribir más. Sólo quiero llorar. Quiero llorarlo, como costarricense, como ciudadana, como pupila, como amiga, como habitante común y corriente que tuvo el honor de conocerlo y recibir como muchos miles su ayuda, su respeto, pero sobre todo su amistad. Que Dios lo bendiga, don Rodrigo.

Lisbeth Quesada Tristán
Ex Defensora de los Habitantes de la República
11/12/2009 @ 16:34
Comentario De: Jorge Guardia [Miembro] Correo electrónico
Comentario de Jaime Afaro
Jaime Alfaro Vargas

Buenas tardes don Jorge. Presenta usted una visión objetiva y clara de la situacion de los años 70 y especificamente del gobierno de don Rodrigo. Con todo respeto, le pido remebrar para todos el enorme elefante blanco heredado del gobierno de Oduber que fue CODESA y como de despilfarro y mal utilizo dinero del pueblo costarricense.
Esa fue una de las tantas malas practicas con las que tuvo que lidiar el Sr. Carazo. Por otro lado, lo felicito, que buena pasada le dio al sector finaciero semanas atras, por favor continue, el tico debe de tener conciencia de ese tipo de manejos.

Gracias, saludos
11/12/2009 @ 16:37
Comentario De: Jorge Guardia [Miembro] Correo electrónico
Comentario de Raùl Pacheco
Jorge. Espero no te moleste la confianza de "vocearte", pero me siento más cómodo así. Bueno el artículo de hoy, aunque me parece que es IMPOSIBLE decirle a los menores de 40, yo recién llego, lo que fue el gobierno de Don Rodrigo en tan poco espacio. Yo lo conocí estando en la escuela, porque fuimos a casa presidencial... JAMAS se me va a olvidar la explicación de porqué había fila en los estancos "hay gente que no quiere ayudarnos a los que buscamos el bien para Costa Rica". Después lo conocí mejor y siempre era un gusto conversar con él. Me parece digno de reconocer que existiendo la brecha ideológica entre uds. vos escribieras así de él.
Saludos

RAUL
11/12/2009 @ 16:40
Comentario De: Gustavo Elizondo [Miembro] Correo electrónico
****-
Sobre D. Rodrigo
Para las elecciones de 1978, era aún joven y solo participé como guía para el Partido tradicional de la familia y que dejé hace varios años. No obstante, en el fondo nos simpatizaba el "Macho" Carazo, por su energía, verbo fácil y un liderazgo evidente, frente a nuestro candidato de hablar pausado y con serios cuestionamientos sobre su vida privada; estábamos matriculados en el otro lado. Recuerdo que el cura del pueblo era Caracista y en forma muy sutil, poco antes de la elecciones, usaba el púlpito para llamar a votar "unidos para el cambio"; el día de las elecciones, subió una bandera de Costa Rica en la cruz del templo y en el doble forro le colocó una "U" que se hacía evidente al trasluz, visto desde abajo. D. Rodrigo tuvo que conformar su gabinete con gente de línea ideológica muy distinta a la suya y con intereses que trascendían su período presidencial; el grupo calderonista colocó a Junior y toda su familia en el servicio exterior, otros que dejaron solo a Don Rodrigo cuando el gobierno empezó a caer y una oposición "sanguinaria" del PLN que cobraba fuerte a un expartidario su salida. (También lo han hecho con Ottón).
El abandono de su grupo se evidenció en una entrevista a su vicepresidente Altman Ortiz en estos días, quien dijo no recordar las filas en el Estanco; posiblemente su condición económica no lo obligó a hacerlo y su despiste de entonces, tampoco le permitió ver al pueblo haciéndolo. A D. Rodrigo no lo traté personalmente pero sí a su hijo Rodrigo Alberto, a quien acompañé en su carrera a la diputación por el PAC; mientras recorríamos los caminos de Los Santos, percibí el cariño que le guardaba la gente a su padre; casi todos coincidían en algo, hubiera hecho un mejor gobierno en otras circunstancias, si la situación mundial hubiese sido mejor. Creo que desde hace varios años el pueblo perdonó a D. Rodrigo, si es que algo le tenía que perdonar.
Las muestras de cariño en su despedida, lo vienen a demostrar.
12/12/2009 @ 20:10
Comentario De: ADOLFO FERNANDEZ [Miembro] Correo electrónico
*****
Transparencia ideológica
Nuestro país sufre de una crisis de principios, la honestidad y la transparencia son valores ya casi perdidos a costa de los intereses económicos. Hoy casi no existen personas firmes y rectas que verdaderamente deseen el beneficio para TODOS los costarricenses, los pocos que quedan se nos van como don Rodrigo Carazo. Por eso insto a don Jorge Guardia a continuar con su denuncia social de los problemas que afectan a nuestro país de esa manera firme sin importar de que tema o de quien se trate. Aún tenemos personas valientes y honestas aunque sean las menos. Recordemos como un ejemplo la vida de don Rodrigo.
13/12/2009 @ 21:41
Comentario De: Janina Fernandez [Miembro] Correo electrónico
LA IDA DE UNO DE LOS GRANDES POLITICOS PATRIOTAS
Gracias Jorge por tu artículo, porque nos devuelve ese olor a tierra y trabajo y a sueños cumplidos y sueños soñados y por cumplir que representó don Rodrigo. Esa solidez, esa fuerza frente a la adversidad, esa austera dignidad y fidelidad a su compromiso ético , son valores que no pueden renunciarse, son banderas que no pueden abandonarse. No se trata de hacer el balance ni la vivisección de cada una de sus decisiones políticas, se trata de reconocer en él a uno de los últimos grandes patriotas políticos, en un momento histórico en que lo light y lo cínico coparon el espacio y nos están asfixiando los sueños y hasta el derecho de soñar. !Ojalá su legado de congruencia y dignidad no se pierda!
14/12/2009 @ 09:37

Dejar un comentario