Flotar exitosamente
Para fructificar, el régimen de flotación se enfrenta a retos importantes, pero también tiene oportunidades. Hoy voy a concentrarme en los retos de las autoridades y de los particulares (personas; empresas) que participan activamente en el mercado cambiario.
Objetivos: son varios los objetivos esenciales de un régimen cambiario:
1) alcanzar y sostener el equilibrio (por todo y sobre todo), pues nada se gana con sostener artificialmente la moneda si las fuerzas reales de oferta y demanda andan por otro lado;
2) procurar la estabilidad en el tipo de cambio. Este último, sin embargo, debe estar supeditado al primero. En aras de un equilibrio insostenible se puede caer en la tentación de intervenir para evitar movimientos hacia arriba o hacia abajo, con consecuencias indeseables en la balanza de pagos y, eventualmente, en producción nacional. Y eso nos lleva al tercer objetivo:
3) neutralidad del tipo de cambio entre importadores y exportadores para evitar las distorsiones que implica una ineficiente asignación de los recursos productivos. 4) Equidad. Íntimamente relacionado con lo anterior, es un principio de justicia constitucional (distributiva) darle a cada uno lo que es suyo: el exportador tiene el derecho a recibir el valor real de lo exportado (ni más, ni menos), y el consumidor no debe pagar más (ni menos) del valor real de lo importado. Y de ahí se deriva que los productores que compiten con productos importados no deben favorecerse ni penalizarse por las distorsiones en el tipo de cambio.
Equilibrio y desequilibrio:
- Los equilibrios en economía existen; es falso que en el mercado cambiario no se dan. Lo que sucede en mercados muy dinámicos y cambiantes, como el petróleo o cualquier moneda, hay factores que inciden diariamente que lo hacen oscilar. Basta ver lo que pasa entre el $ y el Euro.
- El equilibrio de una moneda debe verse como una zona de equilibrio, más que un punto fijo. Dentro de esa zona puede variar hacia arriba o hacia abajo en oscilaciones moderadas, sin que implique la ruptura del equilibrio.
- Pero cuando una moneda marca una tendencia hacia una dirección, es señal de que no está en equilibrio. Lo correcto es que se deje variar hasta que alcance nuevamente su nivel de equilibrio.
- El Fondo Monetario Internacional dijo en su último informe (hace escasas dos semanas) que el tipo de cambio en CR estaba en una zona de equilibrio. Para mí, eso es muy importante. Significa que puede variar por razones de estacionalidad u otras, pero que no se va a disparar en ningún sentido. Eso lo deben entender los empresarios y demás participantes en el mercado cambiario.
- Mi opinión personal es que, quizás, seguiremos flotando dentro de las bandas por un tiempo.
- Pero es válido preguntarse si se podría perder ese relativo “equilibrio” para volver a experimentar alzas más notorias.
- Políticas para preservar el equilibrio
· El equilibrio del tipo de cambio está íntimamente relacionado con el equilibrio macroeconómico. Es decir, si el gasto de los sectores público y privado se corresponde con los ingresos de esos mismos sectores, uno pensaría que el tipo de cambio también puede estar en equilibrio.
· Pero, claro, existen grandes tentaciones para alterar el equilibrio macro, como cuando el Gobierno gasta mucho en comparación con sus ingresos (déficit fiscal) o el sector privado se dispara en sus gastos. En ambos casos, la demanda agregada tenderá a presionar los precios y el tipo de cambio, pues aumentan las importaciones.
· Al Banco Central le corresponde jugar un papel muy importante en el equilibrio del tipo de cambio. ¿Cómo? Manteniendo una política monetaria prudente, es decir, consintiendo un aumento de la emisión y liquidez que concordante con el crecimiento de la producción (metodología tradicional) o con las expectativas de inflación si migrara a inflation targets. Pero si el banco se engolosina (o lo presiona mucho el sector privado), puede caer en la tentación, como lo ha hecho muchas veces, de aumentar mucho la liquidez. Esos colones de más, persiguiendo los mismos dólares, terminarán presisonando el tipo de cambio y también la inflación. En cambio, si se porta bien, habrá menos presión en el tipo de cambio y la inflación
· El primer corolario de lo anterior es lo siguiente: la mejor forma de controlar el tipo de cambio es controlando la inflación (liquidez).
· Un régimen de flotación siempre reflejará las políticas económicas. Si la política monetaria es laxa, o la política fiscal es expansiva, habrá presión en el tipo de cambio. Y si no, no (como dicen en el campo). Pero no se les ocurra en ningún momento culpar al régimen cambiario de flotación si sube el tipo de cambio. Normalmente estará reflejando políticas monetarias desacertadas. El frío no está en las cobijas. Tampoco se les ocurra matar al mensajero
Otros factores que inciden en el equilibrio
· Dicho lo anterior, hay que reconocer la existencia de otros factores no relacionados con la política monetaria que pueden incidir en el nivel del tipo de cambio.
· Choques externos, incluyendo cambios en los precios del petróleo
· Cambios estructurales
· Otros
Medidas de protección
- Es casi obligatorio mencionar las coberturas cambiarias dentro de este capítulo. La Bolsa de Valores ha desarrollados mecanismos; véanlos. Pero, para mí, lo esencial es lo siguiente
- La mejor política para evitar los efectos negativos de las fluctuaciones cambiarias –la mejor y más efectiva- es que el Banco Central mantenga sanas políticas monetarias y preserve la estabilidad del colón. Acuérdense de que el tipo de cambio no refleja el valor del dólar en el mercado costarricense (no seremos tan pretenciosos de pensar que aquí, en este mercadillo, le podemos dar valor al dólar). Lo que hacen las políticas monetarias del BC es darle valor al colón.
- Así, “velar por la estabilidad interna y externa de la moneda” como reza el Art. 2 de la LOBC, no es otra cosa que tener una baja inflación. Porque si los precios aquí suben más que en el mercado internacional, hay que devaluar para preservar la competitividad de las exportaciones. Es un error pensar, como hacen algunos economistas o funcionarios, que garantizar la estabilidad externa de la moneda es controlar el tipo de cambio. Eso es totalmente equivocado desde los puntos de vista legal y económico. Es agarrar el rábano por las hojas.
- Si hubiera estabilidad, es decir, baja inflación, y se restituyera la confianza (credibilidad) de que el BC siempre se ocupará por este objetivo, y no por otros (que mandara al carajo la trinidad imposible), lo que podríamos hacer los costarricenses es colonizarnos. Si todas –o la gran mayoría- de nuestras operaciones las denomináramos e hiciéramos en colones, incluyendo créditos, depósitos, alquileres etc., y la moneda nacional fuera estable, no tendríamos que preocuparnos por las cotizaciones en el mercado cambiario. Las empresas ni los bancos dolarizarían sus respectivos patrimonios (tendrían más activos en colones que en dólares) y todos viviríamos happily ever alter
- Hay otros temas, sin embargo, que requieren discusión especial. A esos nos r referiremos eventualmente.
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3 comentarios


28/10/2009 03:09:50 pm, 