Costa Rica

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Primeros frutos de la flotación

por Jorge Guardia Correo electrónico

Hace casi dos años, cuando se iniciaron las bandas cambiarias, yo las apoyé como medida transitoria hacia un nuevo régimen de flexibilidad cambiaria. En esa oportunidad (en realidad, fueron varios los artículos), les dije claramente a los lectores que, exceptuando la dolarización, el único régimen cambiario capaz de reducir la inflación y bajar las tasas de interés era la flotación. ¿Qué ha pasado desde entonces?  

Bueno, el Banco Central tiene ya nueve semanas y media de no intervenir en el mercado cambiario. ¿Cómo se llama eso? Flotación. Las cotizaciones en el mercado cambiario en ese corto pero significativo período sí se han movido, una veces hacia arriba y más recientemente hacia abajo. O sea, se han movido –y se mueven- sin que medien compras ni ventas de divisas por parte del Banco Central. ¿Cómo se llama eso? ¡Flotación! Y la cantidad de dinero esterilizada por venta de divisas, o aumentada por la compra de reservas, ha sido prácticamente nula por ese concepto. Eso es típico de los regímenes de flotación limpia, donde la autoridad monetaria no interviene en el mercado cambiario ni contamina su programación monetaria con los efectos de su intervención cambiaria, precisamente para lograr una mejor programación. En otras palabras, el tipo de cambio se determina libremente por la conjunción de las fuerzas de oferta y demanda.   ¿Cuáles han sido los resultados?

La respuesta es muy halagadora:

1. El tipo de cambio no se disparó, como temían algunos. Más bien, en este período bajó en respuesta a factores estacionales.

2. La inflación también bajó. Y aunque la reducción en las variaciones del IPC se inició antes de estas últimas 9 semanas y media, y hay otros factores que incidieron en la reducción de la inflación, como la recesión y caída del consumo, no se puede negar que la política monetaria ha sido más contractiva si se compara con la prevalecientes en el 2007 y primera parte del 2008. La gracia de la flotación es que la emisión no aumente (ni disminuya) por las operaciones en el mercado cambiario. En noviembre del 2008 la inflación llegó al 16% anualizada; al finalizar el año, se espera que ronde entre 4% y 6%.

3.     Las tasas de interés bajaron, de un 12% a 9,25% actualmente, medidas por la tasa básica pasiva. El Presidente Ejecutivo el Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez (Guti), lo dijo claramente en una entrevista en La Nación el lunes pasado y lo repitió con fruición en una charla en la que juntos participamos en la Cacia el martes pasado: "la no intervención del Banco Central en el mercado cambiario ha abiertos espacios, junto con la reducción de la inflación, para bajar las tasas de interés." Estos son los principales frutos de la flotación. Pero también hay otros que se le pueden atribuir , al menos parcialmente.

4.     Uno de ellos es la importante reducción en el déficit comercial de la balanza de pagos, que prácticamente se vino a la mitad, a pesar de la fuerte contracción de la oferta de divisas por exportaciones y entradas de capital. Ese déficit ya no pende como una espada de Damocles sobre las espaldas de los costarricenses. Y aunque sabemos, desde luego, que la caída en las importaciones responde en buena parte a la recesión, también hay que reconocer el ajuste importante que se hizo en el tipo de cambio desde mayo del 2008. El tipo de cambio ha aumentado 70 colones por dólar. Eso, desde luego, encareció las importaciones y contribuyó al ajuste en la balanza de pagos. Y eso nos lleva a otro tema muy importante.

5.     Supónganse que el tipo de cambio se hubiera quedado alrededor de 490 colones por $1, como estuvo hasta mayo del 2008. ¿Qué hubiera pasado con los exportadores ante la crisis? El impacto habría sido muy fuerte. Posiblemente la producción y el empleo habrían mermado mucho más, y no hubiéramos salido relativamente bien librados de la crisis, como afirma el Fondo Monetario Internacional (FMI). Precisamente, esa misma institución afirma que los países suramericanos con regímenes cambiarios flexibles pudieron sobrellevar mejor la crisis.

6.     Finalmente, hay frutos sociales que también son atribuibles, al menos parcialmente, a la flotación: al permitir bajar significativamente la inflación, se pudo preservar el valor real de los salarios, y el nivel de gasto no cayó durante la crisis, lo que, sin duda, se reflejará en un aumento relativamente menor de la pobreza. Si la inflación hubiera sido mayor, o si el Banco Central hubiera controlado artificialmente el tipo de cambio (como ocurrió en el período 2006-2008 (primera parte)no se hubiera podido bajar la inflación. En el próximo capítulo les contaré un poco acerca de los retos de la flotación y los deberes pendientes del Banco Central en esa materia. No cambien de canal…    


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13 comentarios

   
Comentario De: Jorge Guardia [Miembro] Correo electrónico
¿Y el equilibrio del tipo de cambio?
Don Alejandro Robles L. nos formula la siguiente pregunta: Don Jorge, Leí con atención la entrada de hoy en su blog y me queda una duda: lo que Vd. sostiene supondría que, pronto, deberíamos alcanzar el punto de equilibrio al pagar en colones por dólares. Sin embargo, ¿cuánto más tendremos que esperar para alcanzar ese precio de equilibrio?











21/10/2009 @ 16:00
Comentario De: Jorge Guardia [Miembro] Correo electrónico
A don Alejandro Robles
El hecho de flotar dentro de las bandas, sin intervención del Banco Central, es una indicación de que el tipo de cambio se encuentra en una zona de equilibrio. Así lo reconoció el Fondo Monetario Internacional en el informe recién publicado en su página WEB (ver WWW.IMF.org/country information, Costa Rica. En su visión, el tipo de cambio real está en una zona de equilibrio, es decir, que puede estar oscilando levemente, como se mueven las monedas en el mundo, sin que quepar esperar movimientos abruptos hacia arriba o hacia abajo.
21/10/2009 @ 16:42
Comentario De: Pablo Torre [Miembro] Correo electrónico
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El punto de equilibrio
El punto de equilibrio nunca se llega a alcanzar, es como el horizonte. El equilibrio depende de la suma de toda la información conocida por el mercado, que se agrega en las expectativas de los participantes de mercado. En el momento que viene una notica nueva, o que la expectativa de 1 solo participante cambia, el equilibrio se adapta... por lo que siempre se está moviendo.
22/10/2009 @ 10:28
Comentario De: alberto bremner [Miembro] Correo electrónico
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Y el aumento de los precios?
Nos dice don Jorge:"al permitir bajar significativamente la inflación, se pudo preservar el valor real de los salarios, y el nivel de gasto no cayó durante la crisis, lo que, sin duda, se reflejará en un aumento relativamente menor de la pobreza...." Con estos datos me queda dando vueltas en la cabeza una pregunta ¿qué repercusiones tiene el IPC en nuestra economía doméstica relacionado con estos datos? Por ejemplo, los estadounidenses tienen una deuda familiar del 129% del ingreso disponible (La Nación, Economía, pág, 21 A), y si una proporción por encima del 100% generalmente se considera insostenible:¿cómo estará haciendo la población tica para sostener su nivel de gasto?. Si cuando voy al super, mis artículos han sufrido un aumentico significativo en los últimos meses. (¡no entremos a discutir qué es sunturario o no!). Además, no olvidemos a los que nos gusta también ir a conciertos internacionales,apoyar a la sele (bueno antes del último partido clasificatorio, las birritas, etc. Y eso que no me han empezado a multar con la nueva Ley de Tránsito.
22/10/2009 @ 18:53
Comentario De: Otto Baez [Miembro] Correo electrónico
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Equilibrio???
Pero, no afectan el equilibrio las expectativas? Es cierto que el BCCR no está interviniendo directamente, pero existe una banda superior que el Banco protege. ¿No es eso intervenir en el mercado?
Acaso los agentes no ajustan sus expectativas sabiendo que existe el techo cambiario. ¿Qué pasaría si no hubiera techo? ¿Dónde estaría el equilibrio cambiario: en 580¢/$? No lo creo...
23/10/2009 @ 15:52
Comentario De: alberto bremner [Miembro] Correo electrónico
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El papel del exportador en la devaluación.
Don Jorge, usted nos dice: "Supónganse que el tipo de cambio se hubiera quedado alrededor de 490 colones por $1, como estuvo hasta mayo del 2008. ¿Qué hubiera pasado con los exportadores ante la crisis? El impacto habría sido muy fuerte. Posiblemente la producción y el empleo habrían mermado mucho más, y no hubiéramos salido relativamente bien librados de la crisis, como afirma el Fondo Monetario Internacional (FMI)."

Hoy sábado 27 leo en el periódico del señor Mesalles:

"Por ejemplo, hace un año un exportador tico recibía 700 colones por euro, mientras dque hoy recibe 870 colones. Eso significa 24% de la devaluación en un año. ¿No es hora ya de que el Banco Central deje de guiar el tipo de cambio hacia un nivel "deseable, y así obligar a los exportadores a buscar las mejores oportunidades donde las haya?"

Mi humilde conclusión: me parece que el llamado es a los exportadores a ser más competitivos, buscar mejores mercados, y no seguir cargandonos a nosotros los ciudadanos el costo de la devaluación. Así como exigimos mayor eficiencia al Estado, usar bien los impuestos y no politiquear con la economía.

24/10/2009 @ 10:06
Comentario De: Alejandro Jenkins [Miembro] Correo electrónico
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Peligros de la fijación

Al finado Milton Friedman se le suele recordar como abanderado de la libre flotación de las monedas. Pero, en sus reflexiones sobre el tema, lo que pesó más fue su preocupación por evitar los riesgos y los costos que implican todas las fijaciones de precios, incluyendo la fijación del precio de una moneda en términos de otras...En nuestro caso, dado el pequeño tamaño del mercado de divisas y su dominación por unos cuantos agentes (incluyendo los bancos estatales y las instituciones autónomas) un sistema de libre flotación del colón pareciera conducente a una peligrosa inestabilidad del tipo de cambio. Pero los sistemas de las minidevaluaciones y de las bandas tienen todos los costos y riesgos propios de la fijación de precios.

Friedman dijo explícitamente que, aunque no le parecía posible implementarlo en la práctica, él no tendría mayor objeción a un verdadero patrón oro, en que el oro funcionara universalmente como dinero y en que el oro pudiera cambiar libremente de manos a través de las fronteras.

Friedman combatió fuertemente el sistema de Bretton Woods (que duró de 1945 a 1971), porque no era un verdadero patrón oro. O sea, no era un sistema en que el oro funcionara como dinero y en que el oro pudiera circular libremente, dejando que el mercado determinara su valor. En realidad, era un sistema en que los bancos centrales fijaban el precio del oro, mediante restricciones legales e intervenciones constantes.

Como cualquier sistema de fijación de precios, esto llevaba a crisis muy graves cuando el precio fijado se alejaba demasiado del precio de equilibrio de mercado. Fue una crisis de esta índole la que finalmente llevó a que EE. UU., en el gobierno de Richard Nixon, abandonara el sistema de Bretton Woods, haciendo que ese sistema se viniera abajo en todo el mundo.

De la misma manera, Friedman defendía plenamente la "dolarización," en el cual un país más pequeño abandona su moneda nacional y adopta la de otro país más grande, con el que tenga una fuerte relación comercial, permitiendo el libre flujo de esa moneda hacia adentro o hacia afuera del país.

Lo que Friedman criticó duramente fueron los sistemas en que el banco central fija el precio de su propia moneda en términos de una moneda extranjera (o de una canasta de monedas). De nuevo, el problema es que siempre que el precio fijado de la moneda se aleja demasiado de su precio de equilibrio de mercado, se vuelve necesaria una intervención muy costosa (y a veces insostenible) por parte del banco central, o bien la introducción de destructivas restricciones al comercio internacional, o al flujo de capitales.

Todas las grandes crisis monetarias (por ejemplo, en Costa Rica en el gobierno de Carazo, en Argentina en el gobierno de de la Rúa, en el Sudeste asiático en 1997-98, etc.) han sido producto de la incapacidad de la autoridad monetaria de sostener la costosa intervención necesaria para mantener el precio que deseaba fijar para su moneda.

Si viviera, creo que Friedman recomendaría que Costa Rica dolarice completamente su economía y abandone el colón.
24/10/2009 @ 18:44
Comentario De: Jorge Fallas [Miembro] Correo electrónico
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Cual sera la nueva ancla?
En primer lugar, hay que ver que la caída reciente en la inflación es producto de factores coyunturales sobre los cuales el Banco Central no tiene control. Y dependerá de su actuación en el futuro si logra mantener estos resultados.¿Qué explica la caída de la inflación? Por una parte, la caída en la producción y el mayor desempleo da cuenta que la economía está por debajo de su producción potencial, lo que genera holguras de capacidad que disminuyen la presión sobre los precios.Junto a lo anterior, los indicadores de inflación externa, como el Indice de Precios de Producción Industrial de los socios comerciales (Que el BCCR usa para calcular el Tipo de Cambio Real Multilateral) muestran desde hace un año fuertes caídas en doce meses. Durante la primera mitad del año...
la caída promedio fue de 9% en doce meses. Al mes de septiembre, esta caída aminoró, pero se sitúa en torno a 7%. Esta deflación ha anulado el efecto de la depreciación del dóalr en el mercado doméstico. Esta deflación sin embargo no permanecerá por siempre. La depreciación del dólar en el mercado mundial eventualmente impacta en el precio de materias primas, aumentando la inflación externa.

Respecto a la recuperación económica, se muestra una recuperación incipiente en los últimos meses. Probablemente el proceso sea lento, pero eso significará el cierre de holguras, y nuevas presiones inflacionarias.

En este escenario, el Banco Central debe ser muy cuidadoso en su política de baja en las tasa de interés, para evitar de nuevo fuertes movimientos de la misma en poco tiempo.

Lo que el instituto emisor debe hacer ahora es aprovechar esta coyuntura de baja inflación para "anclar" las expectativas de inflación en un nivel menor a la inflación observada en años previos. Esto significa que lo más antes posible, el Banco Central debe establecer su meta de inflación a largo plazo, y que se comprometa a subir o bajar la tasa de interés cuando la inflación esté por encima o debajo de la meta, respectivamente.

De esta forma, el "ancla" anterior, que era el ritmo de mini-devaluaciones, se sustituye por el ancla de la meta de inflación. Esta es más efectiva que el crecimiento de un agregado monetario específico, ya que sabemos que la demanda de dinero es poco estable, y además, la inflación y la Tasa Básica tiene más información y es mejor comprendida por los agentes del mercado que el crecimiento de M2 u otro agregado monetario.

Por ende, el reto del Banco Central apenas empieza, y le toca demostrar que no le temblará la mano para mantener la inflación bajo control en el mediano plazo.
24/10/2009 @ 23:25
Comentario De: Jorge Guardia [Miembro] Correo electrónico
A Jorge Fallas y Alejandro Jenkins
Gracias a los dos por sus valiosos aportes. De Jorge Fallas destaco un elemento adicional que contribuye a explicar la reducción de la inflación, no mencionado en mi intervención anterior: caída en los precios de los productos importados. Tiene toda la razón. Sin embargo, atribuye la caída del IPC a “factores coyunturales sobre los cuales el Banco Central no tiene ningún control”, con lo cual, por definición, excluye el efecto de la flotación en la reducción de la inflación. Creo, sin embargo, importante –indispensable diría- mencionar lo siguiente: la principal causa de la alta inflación del 2008 fue la profusa intervención del Banco Central en el mercado cambiario comprando divisas para evitar que el tipo de cambio cayera, aumentando fuertemente la liquidez y el crédito. Cambió el objetivo de inflación por el de devaluación. Pero a partir de mayo de ese año el énfasis varió. El Banco dejó que el tipo de cambio se ajustara hacia arriba (en vez de sostenerlo en 490 por $), con lo cual dejó de comprar reservas y aumentar la liquidez. Y eso sí estaba dentro del control del Banco Central. Si bien, no se puede adjudicar enteramente a la flotación de los últimos nueves semanas y media, dejar que el tipo de cambio se ajustara hacia arriba, es una forma de flexibilidad cambiaria muy cercana a la flotación. Por eso digo que ha sido uno de los primeros frutos de la flotación. En el futuro, si el Banco se abstiene de intervenir, como antes, en el mercado cambiario, podrá controlar mejor la inflación. ¡Créame! Y con respecto a lo mencionado por Alejandro Jenkins, hay concordancia en que la dolarización es el otro régimen cambiario capaz de contribuir a bajar la inflación y las tasas de interés. Sin embargo, agrega no sentirse persuadido por la flotación por las posibles manipulaciones que, según su visión, se dan en el mercado. Yo tengo mis reservas. Pero sobre eso volveremos oportunamente.

26/10/2009 @ 13:17
Comentario De: Mauricio Castro [Miembro] Correo electrónico
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Mauricio
Don Jorge, para dolarizar se requiere tener una buena cultura fiscal, pues deja completamente expuesta la economía ante situaciones de shocks externos. Un ejemplo actual es Puerto Rico y esperemos para ver cómo se capean El Salvador, Ecuador y Panamá de la contracción que puede realizar EEUU para contener el exceso de liquides y su alto deficit. Además en el proceso de dolarización pierden mucho los menos informados que, en nuestro, caso son los más pobres.
26/10/2009 @ 16:49
Comentario De: Pablo Torre [Miembro] Correo electrónico
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dolarizacion muy rigida
No creo que la dolarización sea una buena opción para nuestro país. Por lo menos, no sin hacer amplias reformas en los temas fiscal y laboral primero. En un esquema de dolarización no se puede incentivar la producción devaluando, por lo que se debe hacer reduciendo salarios. También es necesario tener una política fiscal sana, puesto que el estado pierde el ingreso por señoreaje. Pero aun en el caso de que se den estas reformas, creo que no nos conviene dolarizar. Esto dado que el USD viene perdiendo relevancia, varios países productores de petróleo acordaron transar el petróleo en monedas diferentes al dólar a partir de 2018, y algunos países suramericanos van a empezar a conciliar sus transacciones internacionales usando sus monedas locales. Así que si dolarizamos nos estaríamos amarrando al USD, lo que podría terminar siendo una opción demasiado rígida. Creo que es más conveniente mantener el colon, en un esquema de flotación, contra una canasta de monedas proporcional con nuestro comercio internacional. De de esta manera…
Estaríamos diversificados. Este tipo de flotación se puede lograr de manera relativamente sencilla... se abren mercados spot en el BCCR (como el que abrieron para el USD) contra varias monedas y se diversifican las reservas del BC para reflejar esa canasta de monedas.

Para evitar golpes especulativos como los que describe el Sr. Jenkins, lo último que quiere hacer el BC es meterse a defender una banda en el mercado spot, ese método tiene muchos problemas, puesto que emite o desemite dinero. Es mucho mas limpio defender el tipo de cambio por medio de la tasa de interés, moviendo el carry trade en contra del movimiento especulativo, de esta manera son otros especuladores los que impulsan la corrección, con la ventaja de que estos no emiten dinero al participar del mercado y, por lo tanto, sus operaciones no hacen eco en la oferta monetaria y la inflación.



27/10/2009 @ 15:37
Comentario De: Jorge Fallas [Miembro] Correo electrónico
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El reto se avecina
Don Jorge: mis disculpas. Ciertametne fue muy mezquino afirmar que la caía de la inflación era sólo causa de estos factores. Ciertamente jugaron un papel importante, así como el cambio de política del Banco Central. Pero sin duda, el reto más importante del Banco Central está por venir en el futuro. Cuando la economía se recuepre, y la deflación externa desaparezca, habrá que ver si de verdad puede mantenerse en los actuales bajos niveles. Respecto a la dolarización, creo que eso sería como volverse para atrás cuando ya hemos cruzado más de la mitad del río. Según la Teoría de Mundell, dos países (o regiones) pueden formar un área monetaria óptima si se caracterizan por libre movilidad de factores (trabajo), ciclos económicos coordinados, y mecanismos de transferencias fiscales para ayudar a zonas deprimidas.

Si la UE no ha podido coordinar esto entre sus naciones fundadoras, lo veo muy difícil que se haga entre Costa Rica y los EEUU, por más simpatía, lazos de amistad y buena voluntad que esixta entre las partes. Al menos yo me preguntaría si en caso de dolarizar, los EEUU nos devolverían el señoriaje que le estaríamos transmitiendo a la Reserva Federal. Ahí creo don Jorge puede utilizar sus influencias y preguntarle a Ben si es posible que pueda hacer eso.

Siempre hay esta idea de que el mundo debería avanzar hacia una sola moneda o grupos de monedas. Yo creo lo contrario. En un mundo con computadoras de mano altamente sofisticadas, donde tengo información de tipo de cambio en mis dedos en segundos, no es dífícil determinar el tipo de cambio entre el colón y la moneda de Kenya. Tal como podemos vivir con distintos usos horarios, podemos vivir con distintas monedas. De hecho Friedman compara la flotación cambiaria con el uso horario: es mejor adelantar la hora en verano, que mover todos los horarios, hora de almuerzo, etc, una hora hacia adelante. Esa es la ventaja de una flotación cambiaria: ajusta más precios de una forma más rápida y certera que un ajuste geeneral en los precios.
27/10/2009 @ 18:12
Comentario De: Mauricio Castro [Miembro] Correo electrónico
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Paises del centro de Europa
Entre los casos más dramáticos del uso de una moneda común están los países del centro de Europa, están pasando una situación muy complicada con esta crisis con inflaciones muy altas, tasas de interés que paralizaron la economía, exportaciones completamente detenidas y están con el Euro. La razón es que las economías con monedas comunes o dolarizadas no tienen instrumentos para mitigar los shocks; en los sistemas con flotación flexible es el tipo de cambio el que se ven afectados y en los rígidos (las minis) entra como inflación. Entonces, el tema es con cuál mal nos sentimos mejor: golpes en la inflación y tasas de interés con las minis, golpes en el tipo de cambio (hacia ese vamos con un sistema flexible) o nos llevamos el golpe duro y directo en la economía para después ver cómo salir del barreal con monedas comunes o dolarizadas.




28/10/2009 @ 09:56

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