Costa Rica

/blogs

No engañemos a los aficionados

por Eliseo Quesada Correo electrónico

Aunque los integrantes del cuerpo técnico del Saprissa digan que el equipo tuvo dos tiempos distintos ante el Cruz Azul de México en la Concacaf y que mejoraron muchísimo en la segunda parte, la verdad es que el cuadro morado dejó muchas dudas de lo que puede hacer en el torneo regional.

O, visto desde otra perspectiva, dejó muchas certezas... de que tiene un futuro oscuro en la Conca Champions y de que ante la dificultad del grupo en que quedó sembrado, parece que cuenta con muy pocas opciones de avanzar a la siguiente ronda.

Si la noche del miércoles, ante los suplentes del Cruz Azul, no pudo hacer ni un solo remate a marco y tampoco fue capaz de asustar al portero Corona, ¿qué se puede esperar de los morados en el resto de partidos de este grupo C, en el que se las verá con el poderoso Columbus Crew y contra el sorprendente Islander de Puerto Rico?

Cruz Azul salió jugando con solo dos titulares ante la "S", el mencionado Corona y el paraguayo Cristian Riveros. Los mexicanos nunca le apretaron el acelerador a un partido que manejaron cómodamente. Y aunque en la segunda parte se dedicaron más a pasear la pelota y a cuidar la ventaja de los dos goles de la primera mitad, fueron mucho más peligrosos que los ticos y se dieron el lujo de fallar, tres, cuatro, ya ni me acuerdo cuántas oportunidades claras de gol. Si no hicieron más goles fue por su displicencia.

Por su lado, Saprissa no inquietó nada, no asustó nada, no mostró nada. Así que no engañemos a los aficionados y digámosles la verdad: que Saprissa -y todos los demás clubes nacionales- no están en capacidad de competir afuera y la cuerda solo les alcanza para los torneos domésticos.

 


Add to Google Add to Onlywire

El feliz regreso de la Liga a su casa

por Eliseo Quesada Correo electrónico

Dicen que gran parte de la culpa de que la Liga tuviera un Campeonato de Verano tan malo como el anterior recae sobre la coyuntura de que los manudos no pudieron jugar ese torneo en el estadio Morera Soto, pues su cancha era sometida a una transformación de césped natural a sintético.

Aunque yo no creo que eso pesara tanto como otras razones más relacionadas con la conformación de su planilla, pues la verdad es que anoche los rojinegros empezaron a sumar victorias, ahora que ya pudieron regresar a su casa de tantas décadas.

Fue una victoria nítida de 2 a 0 sobre un Puntarenas F. C. livianito, con un plantel muy joven, prometedor a futuro pero que llevará palo en este presente. La Liga, aunque también tiene muchos rostros juveniles en su formación, luce más consolidado, especialmente por el aporte de Luis Marín, Carlos Castro, Mario Camacho y Cristian Oviedo.

Pero además de ellos, hay varios "güilas" que ya se ven más seguros en la cancha y que pintan para grandes cosas, especialmente ese cerebral mediocampista vestido con la camiseta número 6: Diego Estrada.

El zurdo se insinúa como el virtuoso conductor del equipo manudo, una especie de Wílmer López aunque sin la verticalidad y el olfato goleador del Pato. Aún es prematuro para darlo por un hecho y menos ante un rival que, como el Puerto, no es el mejor calibrador, pero lo que mostró Estrada anoche sobre la alfombra rojinegra puede alimentar la esperanza de los alajuelenses, que tienen tantos años extrañando a López, recientemente retirado.

Por suerte parece que el técnico Marco Octavio de Cerqueira piensa darle bastantes minutos en la cancha, pues solo así se puede terminar de pulir a un joven futbolista.


Add to Google Add to Onlywire

Pocos goles, pocas emociones

por Eliseo Quesada Correo electrónico

Cinco goles en cinco juegos: es muy pobre la cosecha de emociones de la primera jornada del Campeonato de Invierno. Solo cuatro de los diez equipos que jugaron entre sábado y domingo anotaron, en dos partidos no hubo goles, en dos se anotó solo uno y en el Saprissa-Ramonense cayeron más de la mitad de las anotaciones de la fecha, con tres.

Pero, más allá del recuento de festejos, los partidos en general fueron bastante malos, aburridos, sosos. Incluso el choque en el estadio morado resultó tedioso y solo cuando los poetas se pusieron adelante en el marcador con el gol de Alejandro Sequeira fue que se empezaron a vivir emociones en el estadio Ricardo Saprissa.

Uno puede pensar que el hecho de que los equipos estén regresando de la pretemporada puede afectar el ritmo de juego de los clubes, pues los futbolistas aún están "duros", como dicen los preparadores físicos, ya que vienen saliendo de un fuerte trabajo físico. Es un cliché en estas épocas escucharle a los entrenadores decir que sus jugadores se irán "soltando" conforme pasen los partidos.

Pero yo más bien creo que por el temor de comenzar perdiendo, los equipos se concentran más en cuidarse las espaldas que en buscar el espectáculo, es decir, los goles. Porque no podemos olvidar que goles son amores en el futbol y la gente va a los estadios para ver goles o jugadas que se acerquen al gol.

Nadie va a ver equipos que se plantan con esquemas ultradefensivos, nadie disfruta de equipos que se "paran muy bien" de la mediacancha para atrás y que proponen muy poco o nada de cara a la portería rival. Y, sin embargo, cada vez es más común ver a entrenadores que primero se ocupan de defender y solo cuando están bien seguros atrás, entonces van en pos de la meta contraria.

Si la cosa sigue así, la tendencia no cambiará y cada vez veremos menos espectadores en los estadios y, en general, menos interés de los aficionados.


Add to Google Add to Onlywire

Liberia, nueva meca del mercado local

por Eliseo Quesada Correo electrónico

Hace cinco o seis años el objetivo local de todo futbolista tico (digo local porque ya sabemos que los ticos sueñan con ir a jugar al exterior) era ir a Liga Deportiva Alajuelense, el club más ordenado financieramente en ese momento y amplio dominador de los torneos nacionales.

La llegada de Jorge Vergara al Saprissa transformó al equipo morado en el nuevo Shangri-La de nuestro mercado criollo, el lugar soñado para los futbolistas porque ahí encontraban los mejores salarios, estabilidad y seguridad, además de buenos resultados.

Ahora parece que estamos viviendo un momento de cambio, pues el rimbombante campeón de Verano, Liberia Mía, está atrayendo las miradas y las firmas de jugadores cotizados en el mercado,
a fuerza de ofrecerles salarios con lo que nadie puede competir en el país. Tirso Guio, Freddy Fernández y muy posiblemente Alejandro Alpízar se convertirán en los nuevos ejemplos de esa tendencia.

Por ahora a los jugadores se les iluminan los ojos con esa promesa de jugosos salarios y aunque a uno le despierta la duda de qué tan sostenible puede ser ese modelo de trabajo que utilizan los aurinegros, pues la verdad es que hasta el momento les ha dado resultado con su primer cetro y una organización que parece estable pues no se ha sabido de fisuras financieras ni administrativas.

Pero los liberianos no solo estimulan a sus jugadores con dinero (que de por sí es el mejor aliciente que se pueda ofrecer a cualquier empleado) sino también con buen trato, uno escucha siempre comentarios positivos de los dirigentes y salta a la vista que "chinean" a sus figuras.

En cambio, en Saprissa de vez en cuando aparecen algunos "filazos" hacia jugadores que por una u otra razón se salen de los lineamientos del club. Le pasó a Randall Azofeifa cuando firmó con el Gent de Bélgica sin darle oportunidad a los morados de participar en el negocio, toda vez que ya él había terminado su contrato. Recuerdo en aquella ocasión cómo el entonces gerente Jorge Alarcón calificó al delantero Álvaro Saborío como un diamante y a Azofeifa como un banano, con la clara intención de lastimar la autoestima del mediocampista.

Ahora vemos que Víctor Badilla menosprecia el peso que ha tenido Alejandro Alpízar en los cinco cetros morados y hasta cuestiona su calidad de goleador, todo porque el artillero quiso irse de la Cueva saprissista para buscar un mejor contrato con los liberianos.

Me parece poco elegante que Saprissa le "baje el piso" a Alpízar. Eso es un favor que le hacen los saprissistas a Liberia, pues están mandando un mensaje a los demás jugadores del país de cuál es el trato que podrían recibir en las tiendas moradas si no se sintonizan con la línea del equipo.

Es cierto que Alpízar no respetó las condiciones del contrato que firmó con Saprissa y que aún tiene un año de vigencia. Pero eso no da pie para convertirlo en un villano. Al fin y al cabo el futbol es un negocio, en el que los clubes se aprovechan de los jugadores y los jugadores de los clubes.


Add to Google Add to Onlywire

1 2 3 4 >>