El feliz regreso de la Liga a su casa
Dicen que gran parte de la culpa de que la Liga tuviera un Campeonato de Verano tan malo como el anterior recae sobre la coyuntura de que los manudos no pudieron jugar ese torneo en el estadio Morera Soto, pues su cancha era sometida a una transformación de césped natural a sintético.
Aunque yo no creo que eso pesara tanto como otras razones más relacionadas con la conformación de su planilla, pues la verdad es que anoche los rojinegros empezaron a sumar victorias, ahora que ya pudieron regresar a su casa de tantas décadas.
Fue una victoria nítida de 2 a 0 sobre un Puntarenas F. C. livianito, con un plantel muy joven, prometedor a futuro pero que llevará palo en este presente. La Liga, aunque también tiene muchos rostros juveniles en su formación, luce más consolidado, especialmente por el aporte de Luis Marín, Carlos Castro, Mario Camacho y Cristian Oviedo.
Pero además de ellos, hay varios "güilas" que ya se ven más seguros en la cancha y que pintan para grandes cosas, especialmente ese cerebral mediocampista vestido con la camiseta número 6: Diego Estrada.
El zurdo se insinúa como el virtuoso conductor del equipo manudo, una especie de Wílmer López aunque sin la verticalidad y el olfato goleador del Pato. Aún es prematuro para darlo por un hecho y menos ante un rival que, como el Puerto, no es el mejor calibrador, pero lo que mostró Estrada anoche sobre la alfombra rojinegra puede alimentar la esperanza de los alajuelenses, que tienen tantos años extrañando a López, recientemente retirado.
Por suerte parece que el técnico Marco Octavio de Cerqueira piensa darle bastantes minutos en la cancha, pues solo así se puede terminar de pulir a un joven futbolista.
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02/08/2009 12:59:58 am, 