Liberia, nueva meca del mercado local
Hace cinco o seis años el objetivo local de todo futbolista tico (digo local porque ya sabemos que los ticos sueñan con ir a jugar al exterior) era ir a Liga Deportiva Alajuelense, el club más ordenado financieramente en ese momento y amplio dominador de los torneos nacionales.
La llegada de Jorge Vergara al Saprissa transformó al equipo morado en el nuevo Shangri-La de nuestro mercado criollo, el lugar soñado para los futbolistas porque ahí encontraban los mejores salarios, estabilidad y seguridad, además de buenos resultados.
Ahora parece que estamos viviendo un momento de cambio, pues el rimbombante campeón de Verano, Liberia Mía, está atrayendo las miradas y las firmas de jugadores cotizados en el mercado,
a fuerza de ofrecerles salarios con lo que nadie puede competir en el país. Tirso Guio, Freddy Fernández y muy posiblemente Alejandro Alpízar se convertirán en los nuevos ejemplos de esa tendencia.
Por ahora a los jugadores se les iluminan los ojos con esa promesa de jugosos salarios y aunque a uno le despierta la duda de qué tan sostenible puede ser ese modelo de trabajo que utilizan los aurinegros, pues la verdad es que hasta el momento les ha dado resultado con su primer cetro y una organización que parece estable pues no se ha sabido de fisuras financieras ni administrativas.
Pero los liberianos no solo estimulan a sus jugadores con dinero (que de por sí es el mejor aliciente que se pueda ofrecer a cualquier empleado) sino también con buen trato, uno escucha siempre comentarios positivos de los dirigentes y salta a la vista que "chinean" a sus figuras.
En cambio, en Saprissa de vez en cuando aparecen algunos "filazos" hacia jugadores que por una u otra razón se salen de los lineamientos del club. Le pasó a Randall Azofeifa cuando firmó con el Gent de Bélgica sin darle oportunidad a los morados de participar en el negocio, toda vez que ya él había terminado su contrato. Recuerdo en aquella ocasión cómo el entonces gerente Jorge Alarcón calificó al delantero Álvaro Saborío como un diamante y a Azofeifa como un banano, con la clara intención de lastimar la autoestima del mediocampista.
Ahora vemos que Víctor Badilla menosprecia el peso que ha tenido Alejandro Alpízar en los cinco cetros morados y hasta cuestiona su calidad de goleador, todo porque el artillero quiso irse de la Cueva saprissista para buscar un mejor contrato con los liberianos.
Me parece poco elegante que Saprissa le "baje el piso" a Alpízar. Eso es un favor que le hacen los saprissistas a Liberia, pues están mandando un mensaje a los demás jugadores del país de cuál es el trato que podrían recibir en las tiendas moradas si no se sintonizan con la línea del equipo.
Es cierto que Alpízar no respetó las condiciones del contrato que firmó con Saprissa y que aún tiene un año de vigencia. Pero eso no da pie para convertirlo en un villano. Al fin y al cabo el futbol es un negocio, en el que los clubes se aprovechan de los jugadores y los jugadores de los clubes.
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2 comentarios

OJALA TODO SEA DIFERENTE!!!!!

26/06/2009 02:00:57 am, 