Costa Rica

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Comida y servicio al cliente

por Hazel Feigenblatt Correo electrónico

Ya que estamos hablando de restaurantes, hay dos problemas de servicio al cliente que detesto.

1) A muchos saloneros se les enreda el mundo si uno pide algo ligeramente diferente a lo usual. Típico pedido mío: "Un té negro con un poquito de leche por aparte, por favor". A mí me parece una instrucción muy clara y díganme ustedes si hay algo que se le pueda corregir para aclararla, porque no funciona.

He utilizado todo mi entrenamiento de periodista -que incluye decir las cosas de forma sencilla, gráfica y breve- y aún así a menudo veo que el salonero hace cara de que no entiende. Entonces de una vez le explico: "Es decir, tráigame un té negro normal, y, por aparte, un poquito de leche".  

¿Cuál es el resultado? Una taza de leche hirviendo con una bolsa de té; una taza de leche y una de agua caliente; un té de manzanilla con leche por aparte... Una vez hasta me dijeron: "Aquí no hay de eso, solo té negro o té en leche". Ahora lo que hago es pedir un té negro normal y, cuando ya lo tengo en frente, pido la leche, lo cual significa esperar el doble de tiempo y ojalá al salonero se le olvide.

Quizá no es la mayor complicación del mundo, pero mi punto es: ¿Por qué cuesta tanto salirse de la rutina, aunque sea para algo muy sencillo? ¿Falta de entrenamiento o de interés en lo que el cliente desea?

2) La otra costumbre que me parece una incomodidad totalmente innecesaria para el cliente es que le sirvan la comida a una persona, a los 5 minutos a la otra, y a los 10 a la otra, etc. En otros países me consta que eso es totalmente inaceptable.

Aquí no. A menudo mi esposo y yo pedimos que por favor nos traigan todo a la misma vez y nos dicen que sí... pero por supuesto que no lo hacen. No queda de otra que empezar a comer mientras el otro ve con ojos de hambre, o esperar y ver cómo tristemente la comida se va enfriando.

Y no entiendo por qué tienen que hacer eso. Nada les cuesta tener el primer plato en algún sitio caliente en la cocina mientras se alista el segundo, y después llevar todo junto.

Es un asunto de detalles que siempre me hace pensar: Si el restaurante hace las cosas a medias en ese aspecto, quizá también hace las cosas a medias en otros aspectos más delicados como el aseo o la calidad de los ingredientes que utiliza.

Un último punto es que esto no tiene relación directa con lo caro o barato de los lugares, pues he tenido buenas experiencias en lugares baratos y viceversa. Es un asunto de hacer las cosas con ganas.


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